¿Por qué no deberías comprar lentes de sol en la calle?

Las gafas para el sol son un accesorio infaltable, más que nada en verano. Brindan estilo y nos protegen de los rayos UV, pero siempre y cuando sean homologadas, de lo contrario, los daños podrían ser irreversibles.

Con la llegada de la primavera y el verano, es común ver en cada esquina de los centros comerciales puesteros vendiendo lentes de sol o en cualquier tipo de local. Los diseños son divinos, el precio es medianamente accesible y si buscamos el mismo en una óptica, su valor seguramente será mucho más alto. Pero como siempre, lo barato sale caro, y por eso hay que tener extremo cuidado.

Los lentes que se adquieren fuera de ópticas no tienen filtro UV y no pasan por ningún tipo de control sanitario. Además, no son cristales. Por lo general son lentes de plástico que distorsionan la imagen y si hay abuso de los mismos, se puede producir lagrimeo, cefalea, fatiga visual, cansancio, bajo rendimiento visual, mareos y en casos más graves, quemaduras en los nervios oculares e incluso queratitis (úlcera corneal).

La protección UV es muy importante para el ojo, ya que busca optimizar la relación entre luz útil y luz molesta para evitar lesiones.

Es importante el asesoramiento de un profesional, quien ofrece alternativas en materiales para optimizar el campo visual del paciente y realiza chequeos relacionados a la medición de la distancia entre las pupilas, apoyo nasal, distancia de las patillas y la diferencia de graduación de aumento entre un ojo y otro.

Riesgos de usar lentes de sol con problemas en la vista

Si usas anteojos recetados, con su respectivo aumento y diagnóstico brindado por un oftalmólogo, con más razón deberías evitar las gafas “callejeras”.

En el caso de no hacerlo, no solo no se corrige la ametropía (defecto ocular que puede ser miopía, hipermetropía o astigmatismo), sino que además se está perjudicando la salud visual.

Lo mismo sucede con los anteojos pregraduados. Es muy poco común que se den casos donde una persona necesite la misma graduación en ambos ojos, por lo que siempre la recomendación es ir a un oftalmólogo primero y luego asesorarse en una óptica, por un profesional.

¡No compres lentes no homologados para niños!

Similar al daño que produce en los adultos, sucede en los más pequeños.

Así como se protege la piel del sol durante el verano, es importante cuidar también la vista. Al estar el ojo en desarrollo, un lente comprado por fuera de la óptica puede derivar en alguna patología, muchas veces irreversible.

La vista es algo que nos acompañará de por vida, por eso es importante cuidarla. Por ahí destinar unos pesos extra no será tan perjudicial que comprar unos lentes de sol que no cuenten con las recomendaciones indicadas, cuyo daño podría verse agravado con el paso de los años.

Fuente: Diario de Cuyo

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